En Nicaragua se dice cuando alguien quiere acomodar la situación a su favor, como el vivo que se arrima para llevarse el crédito, la plata o el beneficio sin haber puesto el lomo. Es como querer halar la mesa para que todo le caiga cerquita. Bien típico del que se hace el maje cuando toca trabajar.
"En el trabajo en grupo, José ni apareció y al final quería jalar la mesa para salir en la foto. Relax, que aquí todos vimos quién se fajó de verdad."