Se dice cuando alguien decide irse de una situación que ya le da paja, le incomoda o simplemente está re aburrida. Es un “me tomo el palo” bien del norte, con tonito tucumano. Sirve para cortar por lo sano y desaparecer sin hacer mucho drama. Ideal para zafar de reuniones eternas o juntadas que se pincharon.

"En la reunión, el jefe arrancó con su monólogo infinito y el Juanito me tiró: ¿Nos vamos a los botes? Agarramos las cosas, metimos excusa y nos fuimos al toque."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!