Se usa para hablar de alguien que se queda colgado mirando al vacío, como si estuviera esperando que las ideas le lleguen con la brisa. Está ahí, volando en su mundo, pensando en mil cosas pero sin concretar nada. Es esa inspiración medio fumada que suena profunda, pero en verdad no aterriza nunca.
"Mira a la Pame otra vez inspirada en el viento, dice que va a escribir una novela épica mientras se olvida hasta de apagar la olla del arroz."