Se dice cuando hace un calor insoportable, de esos que te dejan pegado a la silla y transpirando hasta el alma. Es como “me estoy derritiendo”, pero con ese toque exagerado y bien chaqueño, como si el calor mandara y vos fueras su súbdito. Ideal para quejarse en verano y arrancar risas.
"Amigo, hoy en Resistencia estamos imperando de calor, salís dos cuadras y ya quedás hecho sopa. Traé hielo y tereré, porque esto no afloja."