Se dice cuando alguien se hace el distraído o el boludo a propósito, como que no entiende nada, para zafar de una pregunta, una cagada o una responsabilidad. Es la típica jugada de mirar para otro lado y tirar cara de yo no fui. En Santa Fe se usa mucho en tono de chicana, bien de entre amigos.
Se dice cuando alguien se hace el loco o el distraído a propósito, como que no entiende nada, para no hacerse cargo de algo o para evitar un roche. Vamos, que se pone en modo inocente para zafarse de la chamba o de una bronca. Bien típico cuando toca ayudar y de pronto a todos se les va la señal.