Se dice cuando decides cortar a alguien de tu vida o dejar de pelarlo porque te quedó mal, te traicionó o ya te hartó. Es como tacharlo de tu lista y decir: contigo ya no cuento. Suena medio dramático, sí, pero en Querétaro se usa justo para marcar ese “hasta aquí” sin andar dando explicaciones.
"Desde que me dejó plantado en el café, ya le hice la cruz a Mariana. Ni le marco ni la topo, que se vaya con su show."