Se dice cuando alguien la embarra de forma chistosa y sin mala leche, tipo que va con toda la intención de ayudar y termina dejando el enredo peor. No es una cagada pesada, más bien una metida de pata que da risa y se le perdona fácil. Ideal para el amigo bien intencionado que siempre complica lo simple.
"Juan fue a arreglar el ventilador con un destornillador prestado y terminó soltando tornillos por toda la sala. La mamá lo miró y dijo: No joda, otra vez hizo un palomino."