En Nuevo León se dice cuando te vas a quedar a dormir en casa de alguien, casi siempre después de una fiesta o una peda larga. Es el plan de supervivencia cuando ya no traes pila, no quieres manejar o te ganó la madrugada. Suena bien regio y suele ir con el clásico: ¿me das chance?
"No manches, ya son las cinco y ando bien fundido. Oye, ¿me das chance de hacer un meche aquí en tu cantón y mañana me lanzo?"