Se dice cuando alguien arma un relajo grande, un pleito o un escándalo, normalmente por una tontera que se le fue de las manos. Es ese momento en que sube el volumen, vuelan los reclamos y ya nadie entiende nada. Muy de calle para señalar al que anda buscando bulla o drama. Y sí, suele dar pena ajena.
En México se usa para decir que hiciste un desmadre o un enredo, ya sea con cosas, planes o un problema que se salió de control. Viene de la idea del chongo como bola de pelo hecha un nudo, así que aplica cuando todo queda revuelto y nadie entiende nada. Muy útil para echarte carrilla.