Se dice cuando alguien te hace una jugada fea, te engaña o te deja tirado con toda la cara. Vale para timos pequeños, trampas y marronazos en general, como desaparecer justo cuando toca pagar o cambiarte las reglas a mitad. Suena a refrán viejo, pero sigue viva cuando quieres decir: me la han colado.
"Quedamos en pagar a medias, y cuando llegó la cuenta el tío se fue al baño y no volvió. Me dejó el sablazo entero, vaya la trece catorce que me hizo."