En Valpo y alrededores, hacer la pera es básicamente hacerse el loco con las obligaciones: faltar a clases o a la pega, o desaparecerse un rato para no hacer nada útil. Es el arte de patear la responsabilidad y dedicarse a la flojera sin culpa, como si el día viniera con permiso. Suena feo, pero a veces se antoja.
"Compadre, hoy me hice el enfermo en la pega y me fui a la playa a hacer la pera, su pancito con palta y cero estrés."