Se dice cuando te toca salir a hacer un recado, normalmente comprar algo en la tienda, pagar una cuenta o llevar un encargo. Es lo típico que te manda tu mamá o tu abuela y te corta el plan. En Sucre suena bien cotidiano, aunque si lo dices con drama parece misión épica.
En Boyacá se usa para hablar de ir a hacer un encargo, casi siempre algo medio cansón como ir a la tienda, pagar un recibo o llevar un mensaje. Suele ser la mamá o la abuela mandando, y uno va todo resignado. Es de esas expresiones muy de pueblo que huelen a mercado, ruana y regaño cariñoso.