En Trujillo se dice cuando alguien suelta una talla rápida, con calle y bien puesta, para hacer reír al grupo. Es como tirar un chiste al vuelo, medio pícaro, y quedar como el más ocurrente del salón o la esquina. Si te sale bien, te ganas las risas y el respeto. Si no, te friegan.
"En plena exposición, Juan hizo cherry con el tema y el salón explotó de risa, hasta el profe se aguantaba la carcajada, pero ya fue."