Se dice cuando haces arreglos caseros rápidos y un poco cutres, de esos que parecen apañar el problema pero en realidad son un parche. Puede ser por falta de tiempo, de pasta o de maña, y suele llevar su puntito de cachondeo. Vamos, el típico arreglo que aguanta lo justo y luego vuelve a dar guerra.
"Mi primo se puso a hacer chapuzas en la casa del pueblo y ahora la puerta cierra a patadas. Eso sí, él dice que quedó fino, fino."