Expresión colorida para referirse a un frío tan intenso que hasta tus huesos se quieren mudar al Caribe.
Se suelta cuando hace un frío brutal, de ese que te corta la cara y te deja tieso aunque vayas bien abrigado. La idea es que el frío “pela”, como si te arrancara la piel. Se usa para quejarse, avisar o meter dramatismo antes de salir. Y sí, en el sur pega distinto.
Expresión exagerada que usan muchos limeños cuando la temperatura baja a unos terroríficos 18 grados y ya sienten que se congelan. Se dice para quejarse del frío, aunque en verdad no haga tanto. Es como si estuvieran en el Polo Sur con solo ponerse una casaca ligera, y la verdad es que tiene su gracia dramática.
Expresión muy usada en Madrid para quejarse de que hace muchísimo frío, de ese que se te mete en los huesos y te deja la cara como un cubito. Se suelta cuando sales confiado con chaquetita fina y el aire te da una bofetada polar. Y oye, tiene su gracia incluso mientras tiritas.