Se dice cuando alguien se suelta a hablar con tanto modismo chileno, tanta muletilla y ese cantito rápido que a los de fuera les suena a idioma nuevo. Es como pasar del español estándar a modo Chile: entre cachái, po, weón y la mitad de las palabras comidas. Y sí, tiene su encanto.
"Cachái po, el Pablo se puso a hablar en chilensis en el carrete y los gringos quedaron pa' dentro, mirando como si fuera clase de klingon."