En Nayarit se usa para cuando alguien presume bien duro o exagera todo lo que cuenta, como si su vida fuera película de acción. Es el típico compa que agarra una anécdota normalita y la infla hasta que parece leyenda épica. A veces da risa, a veces da pena ajena, pero eso sí, nunca es aburrido escucharlo.
En Hidalgo se usa gigantear para hablar de alguien que se raja bien feo justo cuando las cosas se ponen serias. Es como comprometerse de palabra y a la mera hora hacerse chiquito y echarse para atrás. La imagen es medio chistosa, porque suena a gigante cobarde que mejor se esconde entre las nubes en vez de dar la cara.