Se dice cuando alguien se ha currado algo y, por eso, “se merece” un premio, normalmente un trago de pisco. Suele soltarse entre patas en tono de broma o con ironía, como diciendo: ya pues, te lo ganaste. Muy de sobremesa y de vacilón, y encima suena a planazo.
"Oe, si hoy sí llegas temprano y no te pierdes, te ganaste un pisco, causa, porque eso ya es milagro."