Se dice cuando estás tranquilazo, en calma total, como el Titicaca cuando no sopla ni una brisa. Sirve para marcar que no te afecta el drama, que estás en modo zen y con la mente planchada. Muy de Puno por la referencia al lago, y queda perfecto para presumir de paz interior sin ponerte místico.
"Causa, todos están en bronca por el partido y yo ni me inmuto. Me tiré una siesta brava y ahora estoy como el lago, bien tranqui."