Se dice cuando alguien está sobadísimo, medio KO o tan dormido que no reacciona ni aunque le hables a la cara. También vale para ir atontado por el cansancio o por la resaca, como si tuvieras el cerebro en modo avión. Vamos, que estás para meterte en la cama y no dar señales de vida.
"Ayer Miguel salió de fiesta y hoy está sopa, le hablas, le das un toque y ni pestañea. Si le pintas un bigote con rotu, te lo firma y sigue roncando."