En Trujillo se dice cuando alguien está bien relajado, sin apuro y con cero estrés, como instalado en modo descanso. Puede ser literal, estar sentado sin moverse, o más bien figurado, tipo estar cómodo y sin preocupaciones. Es de esas frases simples que pintan perfecto el plan de no hacer nada.
Se dice cuando estás tan a gusto y tan apalancado que no te mueve ni un terremoto. Es ese modo sofá en el que el cuerpo ya ha firmado la paz con el mundo y las obligaciones te dan igual. Muy de estar de tranqui, sin prisa y con cero intención de levantarte. Y oye, a veces es hasta terapéutico.