Se dice cuando alguien se está pasando, ya sea por pesado, por sobrado o porque se le fue la mano con algo. Es como decir que está fuera de control o que se le corrió el tornillo, como una rosca que ya no agarra y queda girando en falso. Muy útil para retar con humor.
Se dice de alguien que se pasó de la raya y ya va como sin frenos: demasiado acelerado, descontrolado o medio ido, ya sea por la fiesta, el estrés o porque se emocionó de más. También vale para cuando alguien se pone intenso y no se da cuenta. Vamos, que la rosca ya no agarra y el pana se fue.