Se dice cuando alguien está flaquísimo, pero flaquísimo de verdad, como si ya no quedara carne y fueran puro hueso. Puede sonar a preocupación o a talla entre amigos, según el tono. En Antofa se usa harto para comentar una bajada de peso brígida o que alguien anda medio desnutrido.
"Oye compadre, ¿qué te pasó? Desde que te metiste al gym y dejaste la once quedaste pa'l hueso, si te da una ráfaga en la costanera salís volando."