Se usa para decir que alguien está perdidísimo, desorientado o sin idea de qué hacer o para dónde ir. La gracia es imaginarte a un gallo, que pinta cero en la llanura pampeana, dando vueltas sin rumbo. Vale para la calle, una charla, un trámite o cuando te largan en un lugar nuevo y te mareás.
"Lo mandaron a hacer un trámite a la muni y cayó sin DNI, sin turno y sin nada. Estaba más perdido que un gallo en La Pampa, preguntando por la ventanilla 12 en la panadería."