Se usa para decir que alguien está contentísimo, con una alegría que se le nota a kilómetros, como si fuera en plena fiesta de pueblo con orquesta, vermú y todo el cotarro. Es una forma muy castiza de remarcar que la persona no solo está feliz, está en modo celebración total. Y la verdad, suena bastante simpática.
Se usa para decir que alguien está contentísimo, con una alegría que se le sale por las orejas. Es como ir por la calle con banda sonora de fiesta todo el rato. Las castañuelas suenan a celebración, así que si estás más feliz que ellas es que vas pasado de buen rollo, y oye, ojalá siempre.