Dicho bien paisa para cuando alguien está perdidísimo, confundido o no entiende ni cinco, como dando vueltas sin rumbo. Se usa mucho para burlarse con cariño del que no coge una, sobre todo en clase, en el trabajo o cuando te explican algo y quedas igual. Suena exagerado y por eso da risa.
"Le explicaron tres veces el ejercicio y nada, el man quedó más embolatado que un trompo borracho y todavía preguntó si eso iba con calculadora."