Se dice cuando alguien está muy excitado o con un calentón, normalmente en plan sexual, aunque a veces también vale para estar cabreado y a punto de saltar. La imagen es bastante gráfica, porque el palo de la churrera sale ardiendo de tanto aceite y calor. Vamos, que la persona está que echa humo.
"Desde que vio a la nueva del curro, el Dani está más caliente que el palo de una churrera y no hace más que hacerse el gracioso en la máquina del café."