Se dice cuando alguien o algo está hecho polvo, destrozado o en un estado lamentable. Puede ser por cansancio, resaca, una mala racha o porque literalmente está para tirar. Vamos, que no es que estés regular, es que vas arrastrándote por la vida. Muy de andar por casa y bien gráfica.
Se usa para decir que alguien está destrozado, reventado o con un aspecto lamentable, ya sea por cansancio, resaca o por haberse dado una buena paliza de curro. También puede referirse a ir hecho un cuadro de lo mal arreglado que vas. Vamos, que no estás para muchas alegrías ni para fotos.