Se dice de alguien que queda re planchado, medio bobo o adormilado, como si el calor le hubiera derretido las ideas. Suele pasar después de comer mucho, tomar algo y tirarse a la sombra: quedás ahí, sin apuro y sin reacción. No es que estés mal, es más bien un modo gracioso de decir que estás en modo siesta total.
"Che, te clavaste dos choripanes y ahora estás hecho un tereré en la reposera, ni escuchaste cuando te llamé."