Se dice cuando te cruzás con alguien de golpe en un baile, boliche o fiesta, sin haberlo planeado. Es ese encuentro cara a cara que te descoloca un segundo y después capaz termina en charla, abrazo o bardo, según la historia. Muy de la noche entrerriana, donde siempre aparece alguien conocido cuando menos lo esperás.
"Anoche caí al boliche tranqui y pum, me encontré en el baile con el profe de historia. Terminamos charlando en la barra y armando un fernet que te dejaba hablando en cámara lenta."