Se usa para decir que alguien está muy bueno, que está bien sabroso y da gusto verlo. Es como comparar a la persona con algo rico que te comerías sin pensarlo mucho. Suele usarse en tono de broma o coqueteo entre amigos, y la verdad es que tiene su punto gracioso y un poco pícaro.
Se usa para decir que alguien está muy atractivo, bien arreglado y con toda la facha, como para llamar la atención donde se pare. No es solo que vaya prolijo, es que está para el crimen pasional. Es una forma pícara de elogiar el físico de alguien, y hay que admitir que suena bastante graciosa.