Se dice cuando alguien está jodido o metido en un problemón, sin salida fácil y con el agua al cuello. Puede ser por una cagada, por mala suerte o porque lo pillaron en algo. En Táchira suena bien cotidiano y medio resignado, como diciendo: ya valió, toca aguantar el chaparrón.
"Nos pilló el guardia con la moto sin papeles y sin casco, y pa' rematar el pana no tenía ni cédula. Quedamos fuñíos ahí mismo, viendo cómo salíamos de esa."