Se dice cuando alguien está hasta el cuello de cosas, ya sea trabajo, vueltas, problemas o puro estrés. Es como estar metido en un silo y no ver la salida, todo encima y cero tiempo para nada. Muy de hablarlo en el Valle cuando alguien anda a mil y con la cabeza reventada.
"Deje así, parcero, no lo llame que el chino está ensilicao, entre informes, reuniones y el jefe jodiendo, no le da ni pa' almorzar."