En la Costa, sobre todo en Atlántico, se dice cuando alguien queda tragado, embobado y medio atontado por otra persona. Es como andar con mariposas en el estómago, pero versión costeña: te da una bobera rica, te distraes y todo te recuerda a esa persona. No es resaca literal, pero sí ese guayabo emocional que da risa.
"Desde que vio a Liliana en la verbena, Juan anda enguayabao, no come ni se concentra y solo pone champeta para ver si ella le escribe."