En la jerga de la calle, estar enfierrado es andar armado, llevar un fierro encima, o sea un arma. Tiene un tono medio turbio, no es algo que se diga en plan tierno. A veces se usa en chiste para exagerar que uno va muy preparado, pero el sentido original es bien picante y conviene no romantizarlo mucho.
En Corrientes y por el Litoral se dice cuando alguien anda con fierros, o sea, armado o con un arma encima. Por extensión también vale para alguien muy equipado o preparado, como si viniera con todo para encarar lo que sea. Ojo con el contexto, porque puede sonar medio picante si se entiende literal.
En Córdoba se usa para decir que estás listo para salir de joda, bien lookeado, perfumado y con toda la energía para descontrolar un rato. No es solo estar cambiado, es estar armado hasta los dientes de facha y actitud. Básicamente, cuando ya estás para caer al boliche y hacerte ver, aunque después termines bailando solo.