Se dice cuando alguien entra en modo concentración total y le sale todo redondo. Puede ser currando, jugando, estudiando o dándole a cualquier cosa sin distraerse ni un segundo. Es como estar en piloto automático, pero del bueno, con la cabeza finita y el cuerpo respondiendo solo. Vamos, que está enchufadísimo.
Se dice cuando alguien entra en modo concentración total y le sale todo redondo, como si estuviera en su elemento. Es ese momento en que no te distrae ni el chisme ni el ruido, solo estás dándole duro y fluyendo. Sirve para deporte, estudio, música o lo que sea. Suena medio moderno, pero pega.