En Bolivia se dice ch'api para hablar de algo desordenado, chueco o mal hecho, y muchas veces se aplica al corte de pelo cuando quedó todo irregular. Es como decir que te lo dejaron a la mala, sin pulso y sin cariño. Suena bien de barrio y tiene su maldad, pero da risa.
En Santa Cruz se usa para hablar de alguien flaco y bien alto, todo desgarbado, como palo de escoba con patas. No es exactamente un insulto, pero sí es medio burlón y se suelta entre amigos para vacilar un rato. Si te dicen ch'api es porque te ven puro hueso y larguirucho, aunque a veces hasta suena con cariño raro.
Forma bien cruceña de decir que algo es rápido y a la vez bien chévere, como que cumple de una y sin fallar. Se usa cuando algo se hace veloz, con estilo y queda de lujo. Puede ser para un carro, una persona que trabaja ligero o hasta para un trámite que salió volando, que eso sí es milagro.