Se dice cuando alguien se queda con una cara de bobo total, como si estuviera procesando el universo, pero en realidad no entiende nada o está más perdido que cuy en autopista. Es esa mirada fija, medio vacía, de no saber qué pasa ni por qué. En Arequipa suena bien burlón, pero sin tanta maldad.
"El profe soltó la fórmula y el Carlitos se quedó poniendo cara de papa, mirando la pizarra como si fuera un menú en chino, y ni apuntó."