En Cuba se dice de alguien que anda medio loco, ido o chiflado, como si estuviera en su mundo. Se usa cuando suelta disparates, se confunde con cosas obvias o reacciona raro y fuera de lugar. No siempre es insulto duro, a veces va en plan vacilón entre amigos. Tiene su gracia cuando el personaje se lo gana.
En Querétaro se usa para decir que alguien anda bien perdido, distraído o desorientado, como si estuviera en su propio mundo y no cachara nada de lo que pasa. Puede ser porque trae mil cosas en la cabeza, porque anda bajoneado o porque de plano es bien despistado. Es como decir que la persona no está conectando con la realidad.