Se dice cuando estás justo donde se arma el desmadre, en el centro de la acción o en el punto más pesado de la situación. Vamos, en el mero epicentro, donde todo pasa y no hay forma de hacerse a un ladito. Sirve para fiestas, conciertos, protestas o cualquier caos sabroso. Y sí, suele incluir empujones.
Se dice de alguien que está justo en el centro de la movida, donde pasa lo bueno y se cuece todo. Puede ser porque anda bien conectado, porque sabe el chisme antes que nadie o porque está metido en el mero meollo del asunto. Vamos, que si quieres enterarte, te pegas a esa persona.