Se le suelta a alguien cuando está distraído, colgado o en su mundo, como si no cachara nada de lo que pasa alrededor. Es la versión peruana de estar en la luna, pero con Puno para meterle sabor local y un toque burlón. Sirve para jalarlo de vuelta a la realidad sin ponerse pesado.
"Jorge, te estoy contando el chisme y tú nada, estás en la luna de Puno. Ya pues, causa, aterriza que esto está buenazo."