Se dice cuando se arma un plan de fiesta medio improvisado, de esos que empiezan con dos panas hablando y acaban con música a todo volumen. La idea es simple: juntarse a rumbear, cada quien lleva su vaina, su bebida o algo pa' picar, y que la noche se vaya sola. Clásico de barrio y sabroso.
"Epa, pana, hoy nos juntamos pa' la rumba donde María. Tú trae hielo y unas birras, yo pongo el parlante, y que caiga quien quiera, que esto se prende."