Se dice cuando alguien está tan colocado que parece una estatua, sin reacción y con la mirada perdida. Puede ser por porro, pastillas o lo que sea, pero la idea es ir pasadísimo y medio tieso, no precisamente relajado. Suena bastante de calle y un pelín bestia, pero se entiende al vuelo.

"Tío, a Joan le pusieron dos cubatas y un par de caladas y acabó a tope de piedra en el banco, mirando al mar como si fuera un faro."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!