Se le dice a la persona que presume que se las sabe todas, que siempre tiene una respuesta para cualquier cosa, aunque sea pura labia. Puede sonar a halago si de verdad es listo, o a burla si nomás habla por hablar y se inventa datos. Vamos, el típico sabelotodo que no se calla ni debajo del agua.
"¿Se descompuso el carro? No te apures, dile a Luis, ese güey se las sabe de todas, todas y en cinco minutos ya te armó un diagnóstico, aunque sea inventado."