Se dice cuando andas a mil, ocupado y batallando con la vida diaria: chamba, estudios, deudas, trámites, lo que sea. Es como admitir que estás sobreviviendo en modo guerrero y que no te da el tiempo para nada. Muy de calle, bien realista, y a veces hasta con orgullo de seguir dándole.
"Hoy no me jales a nada, pe. Estoy en la lucha: la chamba me tiene reventado y encima debo entregar dos trabajos para mañana."