Se dice de alguien que siempre liga, que la suerte lo persigue y todo le cae facilito, como si el universo le tuviera el nombre apuntado para recoger los mangos sin ni subirse al palo. Aplica para plata, oportunidades, favores o cualquier golpe de suerte. Da un poquito de envidia, pero también risa.
"Chamo, te ganaste otra rifa y encima te invitaron a comer. Nojoda, tú estás en la lista de los mangos, siempre te cae algo."