Se dice cuando alguien está totalmente fuera de onda, desinformado o viviendo en su mundo, como si se hubiera metido en una cueva y no le llegara ni el WiFi. En Santander también vale para el que no se entera de los chismes del barrio o de lo que se cuece en las fiestas. Vamos, que va tardísimo.
Se usa para hablar de alguien que va súper perdido con la actualidad, que no se entera de nada de lo que pasa a su alrededor. Es como vivir aislado del mundo, sin redes, sin noticias y casi sin chismorreos. Vamos, que mientras todos comentan lo último, esa persona sigue en la parra pero versión cavernícola.