Se dice cuando alguien está despistadísimo, como si estuviera presente de cuerpo pero con la mente en otro lado. Vamos, que no está pendiente de nada y se le va el hilo fácil. Sirve para vacilar a un pana que no entiende lo que pasa o llega tarde a la conversación. Bien de calle y bien clara.
"Chamo, tú estabas en la boda cuando dijeron la tarea, ahora andas preguntando en el grupo como si nada. Póngase las pilas, pues."