Se usa para hablar de alguien que está en medio de dos movidas chungas y no termina de decidirse por ninguna. Es como estar en un puente sin saber si tiras pa' un lado o pa' otro, con el vértigo ahí dándote guerra. Básicamente, estás dudando, atrapado entre dos caminos y sin moverte mucho.
Se dice cuando te quedas pillado, bloqueado o en modo no sé qué hacer, como si te hubieran dejado a mitad de camino. Te pasa cuando te sueltan una bomba, te cambian el plan o te ponen entre la espada y la pared y te quedas sin reacción. Vamos, que te quedas colgado un rato.