Se dice de alguien que anda indeciso, a medias, sin animarse a elegir ni una cosa ni la otra. Como el que se sienta donde le da el sol y la sombra a la vez y no termina de estar cómodo. Sirve para decisiones, planes o amores. Vamos, que vive en el “ya veo” eterno.
"Mirá a Juan, está de sol y sombra con las chicas: le escribe a dos, se hace el misterioso y al final no concreta con ninguna."